Un accidente podría acabar con la carrera de Chandler Parsons

Conmoción total en la NBA después de que un accidente de tráfico haya abierto la posibilidad de que la carrera deportiva de Chandler Parsons se haya terminado. El alero de 31 años y 2,08 metros de altura, que actualmente pertenecía a los Atlanta Hawks, sufrió un accidente de coche el pasado 15 de enero tras finalizar un entrenamiento que le ha provocado “lesiones múltiples, graves y permanentes”.

El bufete de abogados Morgan & Morgan, encargados de representar al jugador de la NBA, emitió un comunicado que fue difundido también por Chris Haynes, periodista de Yahoo Sports. En él se detalla el accidente asegurando que el otro conductor estaba bajo los efectos del alcohol.

“Chandler estaba en óptimas condiciones físicas en el momento del accidente”, dijeron sus representantes. “Ahora está trabajando con un equipo de médicos para recuperar su salud y, en este momento, su capacidad para volver a jugar no está clara”, añadieron. El que fuera jugador de Mavs, Rockets y Grizzlies habría sufrido una lesión cerebral, una hernia de disco y otro tipo de lesiones.

Esta temporada, Parsons apenas había participado en cinco partidos (2,8 puntos y 1,4 rebotes) aunque él había asegurado encontrarse en un gran momento de forma: “Mi cuerpo se siente muy bien aunque ahora no estoy jugando”, reveló en una entrevista para Hoopshype el pasado mes de diciembre.

Sin duda los continuos problemas en la rodilla lastraron la carrera de un jugador que tras despuntar en Houston y Dallas logró firmar un contratazo de 94 millones de dólares con los Memphis Grizzlies en el verano de 2016, el momento en el que se inició su particular cuesta abajo. Desde entonces apenas ha disputado 100 partidos en tres temporadas y media y ahora su carrera podría haber llegado al final.